Son, para muchos expertos, las protagonistas de una nueva revolución industrial, las adalides del gran desafío energético y medioambiental del siglo XXI, consistente en abandonar tres décadas de energías basadas en los combustibles fósiles del petróleo y el carbón. En España, las energías renovables no sólo transforman por completo el panorama energético, sino que ayudan al país a acercarse cada vez más a los objetivos climáticos prefijados por Kioto-y actualizados en breve durante la Cumbre de Copenhague. En España, el sector eléctrico lleva una reducción acumulada de sus emisiones en lo que va de año del 19,8% y las energías renovables han contribuido a ello en gran medida. La eólica capitanea el ejército español de las energías renovables, y durante el pasado mes de noviembre se ha batido el récord de generación mensual procedente de energía eólica con más de 4.650 GWh, lo que supone un incremento del 37,5% respecto al año pasado. Además, esta energía ha permitido cubrir el 23% de la demanda de electricidad total. Por otra parte, el aumento de la generación con otras tecnologías renovables, como la hidráulica y la solar, ha contribuido a mejorar la sostenibilidad del sector eléctrico. El gran impacto que el sector de las energías renovables tiene en la economía y la sociedad española ha encontrado hueco en un reciente estudio elaborado por la consultora Deloitte para la Asociación de Productores de Energías Renovables-APPA. El documento, “Estudio del Impacto Macroeconómico de las energías renovables en España”, evalúa cuantitativamente el impacto derivado del desarrollo de las energías renovables en España en términos económicos, sociales, medioambientales y de dependencia energética en el periodo 2005-2008.
La apuesta española por las energías renovables para la producción de electricidad es un ejemplo diáfano de que una planificación a largo plazo y una apuesta sostenida –política y regulatoria-por las energías renovables demuestra ser el mejor trampolín para convertirlas en una de las más útiles herramientas para cumplir con los objetivos que, en cuento a reducción de emisiones, se fijen en la Cumbre de Copenhague que comenzará a celebrarse dentro de tres días. De ser así, las renovables cederían el testigo al otro gran culpable del aumento de emisiones en España: el sector del transporte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario