Las microalgas como consumidoras de dióxido de carbono pueden ser aprovechada en múltiples campos. El equipo de Tecnología Ambiental de la Universidad de Valladolid lo ha aplicado al tratamiento de aguas residuales y efluentes gaseosos tanto domésticos como agroindustriales.
Las algas requieren dióxido de carbono para crecer y generan oxígeno por otro lado las bacterias aerobias presentes en los efluentes requieren oxígeno para sobrevivir y liberan dióxido de carbono.
Este tipo de simbiosis entre las algas y las bacterias es eficaz en el tratamiento de aguas residuales debido a que las bacterias aerobias, que son las responsables de oxidar y eliminar los contaminantes orgánicos presentes en los efluentes, crecen. A su vez, las microalgas necesitan luz y otros nutrientes para efectuar la fotosíntesis.
No hay comentarios:
Publicar un comentario